sábado, 31 de marzo de 2012

Capitulo 10

Capitulo 10:

Al fin llegué a donde se encontraba Mica, ésta estaba detrás de la barra limpiando y colocando vasos. Se giró al oír mi voz.

- Te estaba buscando
- Pues ya me has encontrado – me dijo sonriendo-  dime, ¿para qué me querías?
- Julia me pidió que te buscara para que llevaras las bebidas de la 2, ya estaban listas.
- Si, ya lo se, y ya lo he hecho, y te digo, que espero que Fer le de mi puesto a alguno de los chicos que trabajan en la barra aquí abajo, porque si tengo que volver a subir allí arriba te juró que me vuelvo loca.
- Bueno tampoco será para tanto, vale que sean niños pijos, pero no creo que sea para tanto.
- Ya, eso es que tu no has estado allí con ellos, mira, si quieres la próxima vez te dejo que subas tu y les lleves sus pedidos – dijo a la vez que alargaba su mano para que aceptara el trato - ¿trato hecho?
- No creo que sea para tanto – dije apretando su mano – pero de acuerdo, la próxima vez que hagan un pedido seré yo la que vaya en tu lugar.
- Me parece correcto, pero he de advertirte de algunas cosas…
- ¿Advertirme?, chica ni que fuera a ir a la guerra, son solo niños pijos.
- Si, son niños pijos, pero la mayoría va por su tercera copa y algunos de ellos ya han bebido más de lo que podían… así que si eres lista acepta mi consejo y no te acerques a varios de ellos.
- Ok te haré caso, haber dime quienes son los problemáticos.
- No te lo tomes a broma, ya veras que cuando te pase algo no te parecerá tan gracioso. Haber cuando vayas a la 1 tienes que tener cuidado con uno de los chicos que lleva camisa blanca, es moreno y siempre le veras con una sonrisa en la cara, ten cuidado cuando pases por su lado, digamos que tiene la mano un poco larga… y respecto a la 2, ten cuidado con la reina abeja y con su perrito faldero…
- No me digas que la reina de las sin cerebro está aquí… ¿por qué viene aquí?
- No lo se, solo se que está de fiesta y que mientras que tú seas la camarera ella es la que manda.
- Ok, está bien, y sobre su perrito faldero, ¿qué hay de él? No me digas que es uno de los de clase…
- No tranquila, los de clase la conocen demasiado bien como para seguirla el juego, este es nuevo, solo se que se llama Carlos, y por lo que he tenido que escuchar, es un idiota de mucho cuidado, tiene una lengua demasiado afilada así que no esperes que lo primero que te diga sea algo agradable.
- Está bien, he captado la indirecta, ahora si no hay más tengo que ir a mi sitio hasta que me toque subir – me iba a ir, cuando me acorde de lo que me había pasado hace un momento- por cierto se me olvidaba, antes cuando estaba buscándote he tenido un pequeño percance con un chico y ¿a que no sabes quién ha venido a “rescatarme”?
- No, ¿quién?
- Pablo, y no estaba solo, le acompañaba Tomás, así que si te quedas por aquí ten cuidado si te lo encuentras. Bueno ahora si, me voy que Julia necesita ayuda. Luego nos vemos.

La noche pasó tranquila, Mica y Tomás se vieron, era imposible que no se vieran en aquel lugar, vale que era grande pero no tanto como para perderse y no encontrarse, también ayudó el hecho de que los chicos se fueran antes de tiempo, al parecer tenían planes para el día siguiente. Ellos solo se miraron, no hubo palabras ni malas contestaciones por parte de ninguno, así que por ese lado todo fue bien. Por mi parte, no tuve ningún otro problemilla, hice los pedidos que le tocaban a Mica, he de decir que Mica tenía razón, pero no era para tanto, solo había que tener paciencia y saber manejarlos, el chico de la 1 era fácil, dejó de tocarme el culo cada vez que pasaba por su lado, en el primer momento en el que recibió un tortazo y como no seguido de la advertencia de que si no se comportaba tendría que llamar a mi amigo Hugo, el chico de seguridad, para que le explicara dos cositas, una vez que nos entendimos no volvió a molestarme. Otra cosa fue el chico de la 2, este se veía que era mas mayor y como bien me había dicho Mica estaba acompañado por la reina abeja. En cuento me vio aparecer con la bebida no pudo aguantar y empezó a hacer los típicos comentarios despectivos que llevaba escuchando desde que nos presentaron, bueno, mejor dicho desde que me presenté. Yo ya estaba acostumbrada a sus insultos sobre todo porque siempre se repetía, usaba los mismos argumentos, que si era un tapón, una enana, que si aún no me había quitado la careta para Halloween etc… yo solo hice mi trabajo, deje los pedidos y le pregunté si quería algo mas, ahí fue cuando su perrito faldero intervino, Mica me había advertido, pero he de decir que no me esperaba para nada su respuesta, es mas, lo único que hizo fue presentarse y darme dos besos, ¿pero este tio de qué va?, me quedé esperando a que me dijeran si querían algo mas, y como no me dijeron nada me iba a ir, cuando el perrito faldero me paró y me empezó a hablar sobre modales y sobre como tratar a la gente como ellos, ¿pero que se pensaba que era yo, una criada? Después de aguantar su discurso, me marché alegando que si querían algún otro pedido solo tendrían que dar al boto que había en la mesa, sin decir mas me fui y les deje allí. No hace falta decir que se pasaron lo que quedaba de noche pulsando el botoncito ya sea para pedirme una simple botella de agua o para decir que había sido un accidente. Por suerte la noche acabó y me fui junto con Mica a casa, he de decir que íbamos muy bien acompañadas, Hugo iba con nosotras.

1 comentario:

  1. Cuantos no habra como los de la mesa 1, aunque lo ago, upsss perdon, lo hacen con mayor disimulo.. jajajaj, pero el de la mesa 2 una pena, como dice el dicho, dime de que presumes y te dire de que careces......

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