Ven, vamos a mi habitación allí estaremos mas tranquilas y nadie nos molestará.
Entre a mi habitación seguida de Mica, cerré la puerta y me senté en la cama al lado de ella.
- Haber Mica, tranquilízate, respira hondo y cuéntame que es lo que te ha pasado.
- Ufff... se que es una tontería, pero no tenía ningún derecho a hacer lo que ha hecho sin preguntarme antes…
- Pero ¿qué es eso tan grave que ha hecho?
- Te acuerdas del chico de esta mañana, el morenito de ojos claros…
- Si, como para no acordarme… ok dime que pasa con él.
- Pues resulta que Feli ha tenido la brillante idea de invitar a Cris a venir a vivir a casa… ¿te lo puedes creer? – me miró con cara de incredulidad, esperando una respuesta por mi parte.
- Pues la verdad… ¿no se dónde está el problema?, no dices que te llevas súper bien con Cris, pues mejor para las dos ¿¿no?? – le dije a la vez que me levantaba para conectar la mini-cadena.
- Cami ¡no lo entiendes!, si Cris viene eso quiere decir que también viene su primo.
- Haber para y rebobina… Mica necesito que me cuentes que es lo que pasó en Barcelona porque sino, no te puedo ayudar, y menos entender – Mica cerró los ojos, se tumbó en la cama durante un breve tiempo y se levantó mirando a la vez que soltaba un suspiro, en ese momento empezó a sonar en la radio el tema de Georgina “Con solo una mirada”.
- Todo comenzó una noche, quedamos para salir como todos los días Cris, su primo Tomás, Noelia, Fran, Mónica o como nosotras la llamábamos Monik, mi hermano Feli y yo. Tomás y yo enseguida congeniamos bien, Cris me dijo que creía que podría gustarle a su primo, yo en un principio le dije a Cris que no hiciera nada ni que le dijera nada ya que no estaba segura de lo que sentía, pero dos días después, no podía negarlo más, Tomás era un encanto, el chico perfecto, se preocupaba por mi, me hacia reír, me trataba como a una princesa y eso me gustaba. Una noche estábamos en un bar cuando Cris, Feli y Noe desaparecieron, Monik no hacia más que estar encima de Tomás y yo la verdad es que ya estaba muy cansada de estar de sujeta velas, así que me levanté y salí de allí. Estaba andando por el paseo que me llevaba al hotel, cuando noté que una mano me cogía y me giraba, de pronto me encontré con unos ojos verdes que me miraban fijamente. Tomás me dijo que por que no le había avisado que me iba, que él me acompañaría, después él me acompañó hasta llegar al hotel, y allí estuvimos hablando sobre los días que habíamos pasado juntos, y sobre los chicos, yo le dije que me parecía muy bien que quisiera estar con Monik, pero no pude seguir ya que Tomás me subió la cara y me dijo muy serio mirándome a los ojos que él no quería nada con ella, que él ya tenía sus planes, yo le iba a decir que no hacía falta que me lo contara, pero no pude decir nada ya que note los labios de Tomás sobre los míos. Los días siguientes fueron los mejores que he vivido, pero todo se torció unos días antes de que Feli y yo nos tuviéramos que ir. Tomás y yo discutimos una tarde ya que el tenía la oportunidad de venir a estudiar a Madrid y así poder estar juntos los dos, pero él no lo tenía tan claro, la cosa fue que nos enfadamos, nos calentamos y acabamos diciéndonos cosas que ninguno de los dos sentíamos, o al menos eso creo. Luego a la noche, fuimos a un bar Cris y yo, ya que no tenía ganas de encontrarme con Tomás, y cual fue mi sorpresa cuando llegué, no solo que él estuviera allí sino por quién estaba con él, Monik, no me lo podía creer, Cris intentó pararme y evitar una locura por mi parte, pero no pudo, y me fui directa a donde estaba él, ahora estaban muy juntos, vamos que se estaban besando o… se estaba ahogando. Nada mas llegar le gire y le di con todas mis ganas en toda la cara, el se quedó mirándome sin saber que hacer, justo cuando iba a decir la famosa frase de “no es lo que parece” no le dio tiempo a empezar ya que se llevó otro tortazo, le dije que ya veía cuales habían sido sus planes y que no quería volver a verle en lo que quedaba de verano. Y bueno desde ese día hasta ahora que ha aparecido no nos hemos hablado, por lo que comprenderás que no quiera hablar con él y mucho menos vivir bajo el mismo techo.
- Haber Mica – dije mientras me pasaba la mano por mi cara- ¿has hablado con Feli de esto? Porque no creo que haya tomado una decisión sin haberlo consultado antes contigo, o al menos habértelo comentado ¿No?
- Ese es el problema, que no me ha dicho nada, ni un simple “hermanita por cierto se me olvidaba decirte que Cris y Tomás van a venir a vernos”, no, nada el señorito se lo guardó para él, si al menos me hubiera dicho que Cris venía podría haber pensado que venía con sorpresa o algo, pero noooo!!! Él tuvo que hacer sus planes y dejarme a mí al margen de todo…
- Bueno Mica no es para tanto, o así es como yo lo veo… Piensa que el destino te ha dado otra oportunidad para hablar e intentar arreglar las cosas con Tomás.
- No lo entiendes… Cami tienes que dejarme quedarme en tu casa, por favor.
Iba a responder justo cuando mi móvil comenzó a sonar, no me lo podía creer, ahora este para que me llamaba. Le hice un gesto a Mica con la mano y descolgué el móvil.
- ¿Si?
- ¿Cami? Soy Feli, ¿está contigo mi hermana?
- Si, pero si llamas para hablar con ella no creo que quiera, y la verdad a mi tampoco me gustaría después de lo que la has hecho.
- Tampoco es para tanto, además que ese no es el caso… necesito que no le dejes quedarse a dormir en tu casa a Mica esta noche.
-¡¿QUÉ?! Estás de coña ¿no?, Feli no puedo hacerle eso a Mica, es mi mejor amiga, no la puedo dejar en la calle, lo siento pero no, no te voy a ayudar.
- Pero Cami, no lo entiendes, mi hermana necesita saber la verdad, si no la obligamos no lo hará nunca, y te juro que si no lo hace, se va a arrepentir para toda su vida.
- Puff…- Miré a Mica que estaba sentada en la cama mirando distraidamente un peluche mío- ok!! Está bien, te haré este favor, pero no me pidas mas, como vuelva Mica llorando a mi casa por culpa de esa hormona con patas, vais a desear no haberme conocido nunca, y me da igual que seas mi mejor amigo, ¿¿lo entiendes??
- Si… pero tranquila no hará falta que vengas, te lo aseguro. Muchas gracias Cami.
- De nada, pero no me vuelvas a pedir ningún favor y mas después de lo que me has hecho esta mañana, ¿entendido?
- OK!! Por cierto has conseguido hablar con Pablo, o tengo que ayudarte a ti también.
- Muy gracioso, estaba en ello, es mas, él estaba aquí cuando llegó tu hermana y tuvo que irse, así que me debes una- pero no pude acabar porque Feli empezó a hacerme preguntas en un tono muy emocionado-.
- ¿Qué Pablo ha estado allí? ¿Entonces ya habéis hablado? ¿Habéis aclarado todo? ¿Estáis saliendo ya? Dime algo porque te callas…
- Emm… Feli, para un poco me estas agobiando… no, no he podido hablar con él ni aclarar nada y mucho menos estoy saliendo con él…- miré a Mica que ya había dejado de lado a mi peluche para prestar atención a mi conversación que por lo que parecía era mucho mas interesante – ufff... mira Feli creo este no es el mejor momento para tener esta conversación.
- Oh!! Si, si que lo es – dijo Mica de pronto poniendo cara de interesada.
- Mica no te metas, esto no va ahora contigo… Mira Feli no se que es lo que tu sabrás sobre lo que pasó, pero no me gusta que jueguen con ventaja y tu la tienes, y por cierto, ¿a qué ha venido eso de que si ya estábamos saliendo?, no se que historia te habrá contado tu amiguito, pero nuestra relación no ha cambiado en lo más mínimo por que nos hayamos liado este verano, ¿¿lo entiendes??
- Ok! Me ha quedado claro… entonces me harás mi favor ¿no?
- Si, Feli si, no te preocupes besos nos vemos mañana.
- Adiós.
- ¿Y? ¿Qué quería Feli?
- Nada, una chorrada… - dije intentando cambiar de tema.
- Ya claro, y yo soy rubia tengo una 90 y mido 1’80…
- No por favor, con una Barbie entre nosotras es suficiente – al instante noté un dolor en mi costado izquierdo- ¡¡¡Auuh!!! Eso duele, ¿sabes?
- Pues no hables así de Cris, ella será rubia pero no tiene ni un pelo de tonta, además no me cambies de tema, ya me estás diciendo que es lo que quería mi hermano.
- Nada Mica, es solo que me ha pedido que le haga un favor, así que no te preocupes que no tiene que ver contigo.
- ¡Ok! No te diré nada, pero tú me tienes que responder a lo que te he preguntado antes, verdad Cami, ¿me dejarás quedarme en tu casa esta noche?
- Yo… no, lo siento Mica pero no puedes quedarte hoy a dormir, mira creo que lo que deberías hacer es ir a tu casa y coger el toro por los cuernos. Que has discutido con Feli por haber hecho algo sin contar contigo y estás molesta, pues se lo dices, le gritas o haces lo que creas oportuno pero no te largues como si tuvieras dos años.
- No es justo, solo te estoy pidiendo una noche, ¿¿tanto trabajo te cuesta??
- Mira, no es por el hecho de que me cueste o no trabajo hacerte un hueco en mi casa, sabes que no me importaría, pero creo que deberías ir allí y hablar las cosas, si no quieres aclarar las cosas con Tomás apoyo tu decisión, pero no la comparto, pero si que deberías hablar las cosas con tu hermano, él debería saber que es lo que te pasa por la cabeza y por un poco mas abajo – dije apuntando con mi dedo a su corazón- además hoy ha llegado Cris y no creo que quiera estar sola, ¿no pensarás abandonarla en su primera noche?¿no?
- Jo no es justo, ¿¡por qué siempre tienes razón!? Ok, no me quedaré a dormir en tu casa, pero en la mía tampoco – me dijo mirándome con cara de tramar algo.
- Mica que estás pensando, mira que donde Jazz no puedes, ya sabes que tienen visita y…
- No, no estaba pensando en ella, como tu bien has dicho hoy es la primera noche de Cris en Madrid ¿no?, pues vamos a salir a celebrarlo, además hasta el lunes no hay clase y todavía no nos han mandado nada en el instituto, así que Cris, tú y yo hoy nos vamos de fiesta.
- No… ni lo pienses, yo no tengo ánimo para salir, además mañana tengo cosas que hacer.
- ¿Que tienes que hacer algo?, Cami no me hagas reír, ¿desde cuándo tu haces algo los fines de semana?
- Pues aunque no lo creas si que tengo que hacer algo, bueno o al menos desde ahora – uff… y ahora que le digo, todo por que la niña vuelva a casa.
- A ¿sí? Y que es eso tan importante que tienes que hacer…
- Pues veras, necesito un trabajo, algo de dinero para mis cosas, y tenia pensado pasarme toda la mañana del sábado dejando mi currículum por las tiendas y bares…
- Y porque no le pides algo de dinero a tus padres, ellos siempre te ayudan y así…
- ¡No! No quiero que me ayuden, es algo mío ellos ya han hecho suficiente, así que lo siento pero no te puedo acompañar esta noche y vosotras dos solas no vais a salir. Espérate mejor a mañana y se lo decimos a Jazz y a los chicos.
- ¡¡¡Ya está!!! – soltó a modo de grito levantándose de la cama y empezando a dar vuelta sobre mi alfombra.
- ¿Qué es lo que ya está? No entiendo nada Mica, explícate mejor y deja de dar vueltas me estas mareando.
- Esta muy claro, ¿te acuerdas de donde trabajé yo el año pasado?
- Si, el bar-karaoke ¿no?- Mica asintió con la cabeza a la vez que sonreía- y que tiene que ver…
- Ay hija que pareces tonta a veces, yo tengo que empezar la semana que viene a trabajar, ¿por qué no vienes conmigo y hablas con Fernando para que te de trabajo?
- No se… es que no se si seré buena para llevar copas de un lado a otro…
- No te preocupes, siempre puedes estar tras la barra o en el escenario dando un poco de vida al bar.
- En el escenario, Mica yo no se servir una copa y menos cantar, pero ¿tú te estás oyendo?
- Mira me da igual lo que pienses mañana nos pasamos por el bar, es mas esta misma noche le haremos una visita a Fernando, ya veras que ilusión le hace tenerte en el bar.
- Para, para… yo no he dicho nada, es mas ni siquiera te he dicho que si… no voy a ir esta noche contigo a ningún lado.
- ¡Ok! Pues entonces no iré a casa – Dios!! Como podía ser tan tozuda ¿es que no se cansaba?- mira hacemos un trato yo voy a casa si tu mañana vienes conmigo y con Cris al bar de Fernando ¿ok?
- Eso es chantaje, no es justo – lo tomas o lo dejas, me dijo Mica- OK! Acepto, pero no te hagas ilusiones.
- Por cierto ¿me acompañas a casa? –Dijo poniéndome carita de pena- es que no quiero llegar sola a casa y encontrarme con todo el pastel, por fis.
- Está bien, coge tus cosas que nos vamos.
Estábamos por irnos cuando sonó el teléfono, mi madre contesto y en dos segundos estaba delante de mí sosteniendo el teléfono, era para mi.
- Hija es para ti, luego ponlo en su sitio, ¡ah! Y si te vas no vuelvas muy tarde a casa.
- Esta bien mama. – Mire a Mica y le dije que me esperara a la vez que me giraba y entraba de nuevo a casa para hablar.
- ¿Si?
- Cami soy Feli…
- Otra vez, ¿qué quieres ahora?
- Es sobre lo que te he pedido, no me hagas caso puedes dejar a Mica dormir esta noche en tu casa.
- ¿¿Qué?? Me estás tomando el pelo ¿no?
- No, lo siento es que lo he pensado y es mejor que Mica se calme antes de que hable con nosotros, es decir conmigo.
- Mira Feli, si esto es una broma que sepas que es de muy mal gusto y que me da igual lo que pienses, por tu culpa me he tenido que inventar una historia y mañana tengo que ir al bar donde trabaja Mica para que ella fuera hoy a dormir a tu puñetera casa, así que no me digas que ahora no vaya a su casa por que te juro que voy y…
- ¡¡¡¡OK!!!! No hace falta que te pongas así, es solo que…
- Mira Feli, recién estaba por salir de casa, así que si quieres cuando llegue a tu casa me sigues contando ¿vale?- y sin más me despedí y colgué.
- ¡¡MAMAAÁ!! Me voy luego te veo.- y salí de allí haciéndole una seña a Mica para que me siguiera.
- ¿Quién era?- preguntó Mica
- Tu hermano.
- ¿Otra vez? , que pesado es cuando quiere y ¿qué quería esta vez?
- Nada, que si te ibas a quedar aquí a dormir, le he dicho que no que íbamos para tu casa, así que nos está esperando.
Las dos nos dirigimos hasta la casa de ambos hermanos, sin imaginarnos la que nos esperaba, cuando llegamos a su casa serías las 20:30, estábamos en la puerta cuando oímos música y ruido, mucho ruido… Cuando abrimos la puerta no nos lo podíamos creer, una fiesta, Feli estaba dando una fiesta, y parece que no estábamos invitadas ya que allí solo estaban los chicos, pero este de que iba, primero me llamaba para decirme que su hermana volviera a casa y ahora lo último que quiere es que vaya. Intenté buscarle pero no le veía, vale que no eran muchos y que Feli no era muy grande, pero era su casa tendría que estar pendiente ¿no?
De repente oímos unas risas que provenían de la cocina, y ahí apareció eso si, no estaba solo, estaba con las dos personas que peor me caían en este momento, Tomás y Pablo. Mica nada mas verlo se giró y subió corriendo dirección a su cuarto, en cambio yo, me giré y fui derecha a donde estaban ellos, en cuanto me vieron dejaron de reírse y me prestaron toda su atención. Ahora si que era importante ¿no?
- ¿Qué es todo esto Feli? ¿A qué estas jugando?
- Cami, no empieces, no estoy jugando a nada, y esto es una fiesta de bienvenida, los chicos le han querido dar una fiesta a Tomás, eso es todo – dijo mientras me miraba.
- Eso es todo, sabes como están las cosas con tu hermana y a ti no se te ocurre nada mejor que hacer que prepararle una fiestecita al tipo que ha hecho daño a tu hermana.
- Cami te estas pasando – me dijo Pablo que por primera vez abría la boca-
- Mira si vas a decir estupideces es mejor que no abras la boca ¿entendido? – le dije mirándole seriamente para hacerle entender que no estaba para tonterías.
- Cami no sabes lo que dices…
- No Feli, tu no sabes lo que dices… ni lo que haces, ahora mismo está arriba tu hermana, y seguramente estará llorando y ¿por qué? Porque no cuentas con ella, no la preguntas, haces lo que quieres cuando quieres y de la forma en que a ti te va mejor, ¿por qué no te paras mejor y la escuchas?- me giré y posé mis ojos en los de Tomás y le dije- por cierto no nos han presentado, soy Camila, la mejor amiga de Mica y de este tonto que tienes por amigo y quiero que sepas que no me caes nada bien – y sin mas me gire y subí las escaleras en dirección al cuarto de Mica, cuando llegue arriba, me encontré con Cris en el pasillo, estaba sería y no paraba de dar golpecitos a la puerta para que Mica le abriera. Me acerque a ella y me dijo que no quería abrir que lo único que quería era que la panda de simios que estaba abajo se marchara de su casa, creo que al decir simios estaba queriendo decir chicos, cosa que veo como un insulto ya que los simios eran mas listos que cualquiera de ellos. Llamé a la puerta otra vez e intenté que me abriera…
- Mica, anda abre la puerta, ya veras que cuando nos veas estarás mejor, además ya le he cantado las cuarenta a tu hermano y no veas la cara que ha puesto aunque ha sido mejor la cara de Tomás o mejor como tu le llamas, simio jajaja tendrías que haber estado allí… se ha quedado con una cara jajajaja.
De repente la puerta se abrió y apareció tras ella una Mica con la cara mojada y el rimel corrido a causa de haber estado llorando.
- ¿Qué has hecho qué?
Esto va mejorando por momentos cada vez sale más gente a darse de palos, no me gustaria haberme visto en esa situación, por cierto imaginando como es cami no hubiera venido mal un tortazo a Tomás, sin decir nada ni presentaciones jjaja, besitos, muakssss
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